María Nieves D. Taboada's blog
ASCENDER
¡Qué ajena sensación de no ser mia
ocupa mismomentos! y se extiende
esa niebla imprecisa que pretende
disolverme en la última Armonía.
No sé bien si deseo todavía
dejar de ser lo que mi ser comprende
y ceder al impulso que suspende
el ritmo de mi pulso y de mi día
¡Ascender, ascender! que buen proyecto
si no fuera la barca tan anclada
y la burlona danza tan amena.
Sobrevolar lo fétido lo abyecto,
tentar la ingravidez, rozar la nada,
al fin saborear la vida plena.
al fin
Al TREN
LETRILLA DEL TREN
Llévame , llévame tren
lejana de mi vivir
desterrada del sentir,
al olvido de mi andén.
Adormecido mi mal
en tu vientre acomodada
cumplo como tú, obstinada,
mi deber horizontal.
Avanzar, avanzar, ir,
mejor si no sabes dónde,
ni en qué parada se esconde
la fe en un nuevo vivir.
No es necesario soñar
con el ansia de la meta,
es bastante la concreta
aventura del marchar.
A la escucha
¡Cómo te escucho, amor!
Esclava de tu boca,
enredada en tus labios,
atenta a tus palabras,
a la escucha.
Mi oído enamorado,
mi piel y mis sentidos,
toda yo más que alerta,
y sin poder oír lo que deseo.
Apágame este incendio,
son solo dos palabras lo que pido,
me niegas dos palabras
que alivien el martirio
de escuchar y escuchar.
Llega hasta mis oídos
el rumor de tu voz
como un cansado arrullo,
sale de entre tus labios un río de sonidos
que corren a esconderse
No se fíe usted
No, no todo lo que se publica tiene categoría intelectual. No. Los medios crean sus propia camarilla de pretendidos intelectuales,les dan nombre con la publicación en sus páginas de artículos deleznables habitualmente sostenidos por el color político más que por la seria y objetiva argumentación Cualquier persona que narra sentimientos y deseos, propios io de otros, aunque lo haga con habilidad no puede ser calificado de intelectual.
AL PERTINAZ ENAMORADO
No hay razones para que llames hielo
a mi nulo deseo de quererte,
yo guardo mis ardores, y mi suerte
la juego a lo que un día quiera el cielo;
Cuando baje mi estrella a concederme
ese amor que en mí sueño cada día,
verás que no es por condición de fría
por lo que te rechazo al pretenderme.
Remedando atrevido a Garcilaso
"oh más dura que marmol a mis quejas"
me tienes prisionero en estas rejas,
dices, ¿soy yo tu carcelera acaso?
Si te causa dolor mi indiferencia
AL CIERVO
Porque te imaginé de tal manera
sosegado a la sombra de la encina,
o con rítmico paso que camina
regalándole gracia a la pradera,
tu cuello mástil iza la bandera,
árbol de tu defensa, que domina
amo y señor el valle y la colina;
tu mirada ojival cristal, señera,
el plantado perfil...¿fué diseñado
todo para que pueda yo comerte?
Aunque sé que otro fue quien te ha cazado
y en la ley de la vida está tu suerte
no podría gustar de ti un bocado
Viejas palabras nuevas.
Algunas de las nuevas normas de la Real Academia Española pretenden aunar la rica diversidad del español en la América hispana, quitando preponderancia normativa a las formas del habla en la península. Espero que no responda a un deseo de encorsetar la lengua, definir la corrección se hace necesario, pero no ceñir (poner puertas al campo) el uso libre de cada zona, sus expresiones características dan vida a un idioma. Todos conocemos y aceptamos los dichos y formas de los argentinos , los colombianos, que usan el "su merc
Una incorrección más.
Una nueva incorrección se extiende desde hace unos meses por los medios de comunicación: "...las miles de personas..." Miles es en esta frase el sujeto de la oración y por ello el artículo debe ir en el mismo género y número.
Al olivo
El olivo es un árbol que se cultiva en casi toda España. Cataluña, Aragón, Alicante, La Mancha, Extremadura y por supuesto en Andalucía muy especialmente Jaén, tienen olivares y producen excelentes y variados aceites. Por ello merece ser cantado.
Al capricho del viento vieja plata,
danzantes las olivas en tus hojas,
de aderezos barrocos te despojas
y tu sencillo encanto se recata.
Tu atormentado tronco, que delata
dolor de vida, duelos y congojas
esconde viejas cicatrices rojas
y tu longeva vida nos relata.
Letrilla satírica a un halagador
LETRILLA SATÍRICA A UN HALAGADOR
No hay cualidad que no alabe
ni virtud que no conceda,
la adulación es su llave
es el timón de su nave
y de su interés, moneda.
Con su mórbida dulzura
se llega al convencimiento
de su bondad y ternura,
¿guarda quizá en la espesura
su auténtico pensamiento?
Sopla brisa de alabanza,
onda suave es su halago,
siempre en calma y en bonanza,
a saber nunca se alcanza,
que hay en el fondo del lago.