“Habla, chucho, que no te escucho”

Soy  usuaria del tren de cercanías de Madrid desde hace años. Paso muchas horas a la semana en él, así que intento aprovechar el tiempo leyendo, escribiendo, preparando alguna clase, escuchando música o, simplemente, durmiendo. Muchos de los viajeros con quien me encuentro cada mañana parecen tener asumido, igual que yo, que el tiempo en el tren hay que aprovecharlo, que son demasiadas horas a la semana para dejarlas marchar en blanco o mirando al inifinito.

Pero muchas veces, de repente, estos momentos de tranquilidad casi únicos que vivimos mis amigos usuarios del tren y yo se rompen al oir el soniquete de un  teléfono móvil, alguien que contesta y, al poco, la fatídica frase: “Es que no te escucho, lo siento, pero no te escucho”.

Siempre que la oigo me acuerdo de cuando era pequeña y estaba en el patio del colegio. Tras cualquier acalorada discusión, acabábamos gritándonos al son de una música inventada: “¡Habla, chucho, que no te escucho!”.

El uso abusivo del verbo Escuchar está de moda. Se oye constantemente y de modo impreciso: “He escuchado un ruido”, “Habla más alto, que no te escucho”, son algunos ejemplos.

El español posee dos verbos (procedentes de los latinos audire y auscultare) con significados diferentes: oír y escuchar. Según indica el Diccionario de la lengua española de la Real Academia oír significa ‘percibir con el oído los sonidos’ y escuchar ‘aplicar el oído para oír, prestar atención a lo que se oye’.

Para oír no se requiere la voluntad; para escuchar, sí. Para oír es necesario un oído sano y un sonido perceptible, para escuchar se necesita una intención. Para no oír hay que taparse los oídos, para no escuchar es suficiente con no prestar atención.

 

¿Qué querrá decir el viajero que llevo al lado cuando dice “lo siento pero no te escucho”? ¿Querrá taparse las orejas, colgar el teléfono o mandar a su interlocutor a paseo? Pues lo correcto sería decir: "Lo siento, pero no te oigo"

Desde luego, mis amigas y yo teníamos más claro el significado de nuestra frase. Cuando decíamos “Habla, chucho, que no te escucho” nos dábamos media vuelta y dejábamos a nuestras contrincantes con la palabra en la boca.

“Habla, chucho, que no te escucho”

Hola Pilar, buenos dias. Tienes razón, se oye este error mucho. Incluso para mi, un extranjero, es raro oir la gente hablar así.   Se aprende hablar de una manera y luego se oye la gente (nativa) hablar de otra manera.   Me parece que aún más se oye este error de los latinos, allí ya parece que expresarse así es la norma y ya no se considera "te escucho",  un error.  A lo mejor en un idioma tán vivo como el Español, se cambiarán las reglas y las normas así que algun día nuestros hijos contarán a sus hijos: antes se hablaba así, raro verdad?En el holandés, mi idioma materno, se ve los mismos cambios; lo que antes eran errores, son expresiones aceptadas ahora.Ojalá mi respuesta no contiene demasiado errores.Dentro de poco pasaré para tomar algo con vosotros.Un abrazo. Theo

Hola, Theo. Me alegro de

Hola, Theo. Me alegro de leerte. Gracias por tu comentario. Pero sólo una cosa más: no es lo mismo que el idioma evolucione a que se ponga de moda un error y toda la gente lo repita sin pensar en lo que están diciendo. A veces se oyen cosas ridículas como, por ejemplo, que "Beethoven no escuchaba" cuando lo que le ocurría es que tenía problema físico...En fin, ¿nos vemos pronto?